FENALCO BOGOTÁ CUNDINAMARCA HACE UN LLAMADO A LOS CONCEJALES DE LA CIUDAD PARA NO APROBAR EL PROYECTO DE VALORIZACIÓN QUE PRESENTÓ LA ADMINISTRACIÓN DISTRITAL Y QUE SE DEBATIRÁ ESTE MIÉRCOLES

Junio 6 de 2017 - Según el director ejecutivo de FENALCO Bogotá Cundinamarca, Juan Esteban Orrego, la experiencia del último cobro de valorización aprobado por el Concejo Distrital en 2005 fue “nefasta, porque lo ciudadanos pagamos cerca de 2 billones de pesos para ver 137 obras, pero a hoy tenemos por lo menos 11 obras que están en veremos y otra decena que no ha culminado”.

Frente a este panorama el dirigente gremial aseguró que el Concejo no debería aprobar cobros por obras que no han iniciado y recordó que este organismo tiene la potestad de autorizar los cobros una vez las obras hayan finalizado. “Por marco normativo, la contribución de valorización se puede cobrar antes siempre y cuando la obra inicie en los 2 años siguientes al pago por parte de los ciudadanos; pero acá históricamente hemos visto que eso no sucede, entonces la pregunta que nos hacemos es, ¿por qué nos quieren volver a cobrar de manera anticipada, si lo pueden hacer una vez tengamos las obras ya en función de la ciudad?”, manifestó el doctor Orrego. 

Es por esto, que el llamado que hace FENALCO Bogotá al Concejo Distrital es que no aprueben el proyecto de valorización que presentó la Administración Distrital ya que no contempla parámetros básicos como entregar primero las obras y luego cobrarlas; limitar qué tanto deben pagar los ciudadanos de estas obras, pues las personas no pueden asumir los sobrecostos que por lo general terminan generando; y como tercer punto, el proyecto no presenta límites reales de las cuotas que los contribuyentes podrían pagar, pues “no tiene sentido que en el caso residencial el monto de valorización esté ligado al impuesto predial, cuya base gravable ha aumentado hasta en un 200% en los últimos 10 años; y aún más incoherente es para el sector comercial que no tiene tope”, dijo Juan Esteban Orrego.

En conclusión, aprobar un cobro de valorización sería inoportuno pues la capacidad de pago de los ciudadanos se afectaría aún más cuando las ventas han disminuido en el transcurso del año para el 41% de los comerciantes porque hay disminución del dinero circulante.